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Cómo fomentar la autonomía

Para mí trabajar la autonomía de mis hijos es un aspecto fundamental, no sólo porque es algo muy positivo para ellos, para su autoconcepto, su personalidad, su seguridad y autoconfianza.Sino para hacer más fácil mi día a día, ya que son tres de edad muy parecida.

Una de las razones por las que elegí esta pedagogía, es porque trabaja la autonomía desde muy pequeños, la llaman la «pedagogía de la responsabilidad».

Uno de sus principios, es que no se da por finalizada la actividad hasta que no se deja el material en su sitio, por lo que ninguna otra persona puede cogerlo hasta que esté en su lugar.Con ésto he evitado peleas entre ellos y les he enseñado a mis hijos a respetarse y a esperar su turno. Aunque no siempre lo consigo, es algo que me va a llevar más tiempo.
Otro punto que es importante, es el cuidado con el que se manipula el material, el interés por el orden y la limpieza de todo aquello que se realiza.

Fomenta que se utilice desde edades muy tempranas los objetos reales, para ello hay que facilitárselo, poniendo todo a su alcance, enseñándoles a utilizarlos. La verdad, es que siempre lo he hecho así, y nunca he tenido que poner nada para evitar que me abran armarios o cajones. Ellos sabían cuáles eran sus cajones con sus cosas, sin tocar el resto.
Cuando cumplieron los dos años mis hijas, las regalé el juego de tazas y platos de porcelana del IKEA, juegan muchísimo con ellas, y ahí siguen vivas… las cuidan, las guardan en su lugar, te invitan a un té, dan de comer a sus muñecos…

A continuación os voy a mostrar las adaptaciones que he hecho en casa para facilitar la autonomía de mis hijos. No es muy estético desde el punto de vista de un decorador, pero es perfecta para ellos.

Hemos creado el hábito de cuando se entra en casa, dejamos los zapatos en el armario y nos ponemos las zapatillas de andar por casa, colgamos el babi y el abrigo. Cada uno en su percha, de forma autónoma. Nos ocupa casi todo el armario, las perchas están a su altura, de ésta manera les resulta sencillo colgar sus cosas. No he tenido tiempo, pero tengo pensado poner el nombre encima de cada percha, para favorecer que las niñas comiencen a reconocer su nombre escrito y motivarlas a aprender a escribirlo.

Con respecto al aseo, desde muy pequeños he intentado que se laven las manos, la cara, los dientes ellos sólos, aunque lo hagan mal y para ello hay que facilitárselo. En su baño, lo hacemos en el vidé, porque así lo podemos realizar todos a la vez. Esto es un truco que me funciona para las rutinas, se animan imitan entre ellos.
En el aseo de la entrada, tenemos un gran taburete para que puedan llegar, normalmente este lo utilizan para lavarse las manos antes de comer, ya que la cocina está al lado.

En la cocina, todo lo que pueden coger está a su altura, sus vasos, sus platos, los manteles individuales, sus cubiertos.. Está todo a su altura en los muebles bajos, porque ellos se ponen su propia mesa, de manera cooperativa, cada uno va poniendo algo. Uno pone los manteles, otro los vasos, otro los platos… cuando ponen la mesa aprovecho para que cojan el número de cubiertos, platos o vasos que vamos a utilizar. Contamos y repartimos ( haciendo matemáticas jijiji). Como podéis ver, ellos utilizan vajilla real, de cristal y loza. Han aprendido que es delicado y hay que tener cuidado al manipularlo. Cuando terminan de comer, me lo traen al fregadero o me ayudan a ponerlo en el lavavajillas. Otro día os cuento, como colaboran en echarse el colacao, en poner mantequilla en las tostadas, como limpian la mesa, barren… Son aspectos que también fomentan la autonomía y trabajan la psicomotricidad fina

Desde bien pequeños les enseñé a guardar su pijama en el mismo sitio, en la ranita, para que cuando se vistan o se desvistan lo guarden. Al igual que dejen la ropa sucia en el cesto, que normalmente está en el pasillo, al lado del baño.Así antes de ir a bañarse, echan la ropa al cesto. En estas ocasiones me preguntan -mamá ¿se recicla el pantalón?. si la ropa está limpia, suelo decirles, esto se recicla, y lo guardo para una segunda puesta en esa semana. Pero ésto ocurre poco, porque ¡qué manera de enguarrarse!. Por fín, se visten y se desvisten los tres sólos, las niñas necesitan ayuda para quitarse las mangas y algunos botones. Pero el resto lo hacen solitos. Me ha costado mucho que adquieran este aprendizaje, pero es un gustazo verles como lo hacen. Por la mañana, antes del cole si les visto yo, porque lo hago cuando están medio dormidos para ir más deprisa ( vamos con el tiempo justo) pero por la noche y los fines de semana, si les pido que lo hagan solos.

Con los juguetes ocurre igual, yo utilizo los cajones del IKEA, es su responsabilidad guardar las cosas en los cajones, como podéis ver, no ha respetado mucho la clasificación inicial que hicimos, pero está recogido. Con el tiempo, lo irán haciendo mejor.

También tienen la costumbre (enseñada) de guardar sus dibujos y fichas cada uno en su casillero. Aquí sí tienen su foto con nombre, para tener todo organizado.

Tips para madres y padres altamente eficaces

Tips para ser altamente eficaces

1. Organización y orden: El tener la casa en orden y organizada, es fundamental para no perder tiempo en búsquedas, además de trasmitir paz y armonía. Cuando se tienen tres hijos pequeños como yo, esto puede ser misión imposible, por eso es importante infundir el concepto de equipo. Mantener la cosa organizada y en orden es labor de todos,  es un trabajo cooperativo, cada uno tiene sus responsabilidades.
Desde pequeños pueden ir asumiendo pequeñas tareas como por ejemplo: colgar su abrigo, tirar los papeles a la basura, guardar juguetes en un baúl,  esto va muy en linea con la filosofía Montessori.  El aprendizaje de la autonomía comienza desde pequeño con  actividades de vida práctica. Cuando son más mayores se pueden encargar de recoger la mesa, poner las cosas en la lavaplatos, tender una lavadora, hacerse la cama, limpiar el baño, pasar la mopa…
Mi experiencia: al principio cuesta un poco meterles en las rutinas pero al final  lo adquieren como un hábito, aunque hay que seguir recordándoselo a veces la colaboración es automática. Requiere de mucha supervisión y recordatorio al principio, además del tiempo que lleva enseñar esa nueva habilidad, pero la inversión del tiempo y esfuerzo merece la pena porque luego los resultados son impresionantes. Después de un tiempo he observado que incluso ellos mismos se prestan ayuda y colaboran entre ellos para avanzar más rápido. 

2. Aprovechar el tiempo al máximo:  Desde que me levanto tengo la sensación de que me faltan horas en el día para hacer todo lo que tengo. Cualquier momento es bueno para ir sacando las cosas adelante, por ejemplo: mis niñas están ahora adquiriendo la lectura, por eso tienen que leer todos los días un ratito para ir cogiendo destreza y comprensión lectora. Cuando llegamos a casa siempre tenemos algo que hacer y el momento de la lectura se perdía. Así que aprovechamos los trayectos al cole para  leer y adquirir el hábito lector, estos nos llevan, sin tráfico unos 15 minutos. Unos días leen 5 minutos otros 15,  la cantidad de tiempo me da igual, lo que me interesa es que cojan el hábito. Así lo hice con el mayor y ahora se lee todo los libros que caen en su mano.
Durante el día, siempre hay muchos momentos entre actividades que se pueden utilizar para hacer cosas pendientes.
Mi experiencia:  mis rutinas para  exprimir el tiempo, con respecto a mi trabajo personal, suelo aprovechar cualquier ratito que tengo, en mi hora de comida suelo estar en mi clase mientras que estoy en el ordenador contestando mails, terminando post,  haciendo carteles, preparando material para las formaciones como algo en un tupper. Desde que salgo de trabajar hasta que salen mis hijos del cole tengo media hora libre que suelo utilizar para ir a comprar aquello que me falta en el supermercado o para actualizar las redes sociales.

3. Tener a la vista todo los eventos:  Yo soy bastante despiste y aunque tengo agenda, se me olvida mirar, vamos un desastre. Así que me ayuda un montón, tener en la cocina un planning mensual. Así de un vistazo sé que me toca cada día. Revisiones médicas, excursiones, cumpleaños de amigos de mis hijos a los que han sido invitados…  De esta manera no se me despista nada. Los papeles importantes y circulares del cole de los niños también lo tengo en la cocina a la vista, pinchado en un corcho. Mi experiencia: lo que guardo y no veo, se me olvida.

4. Delegar : Esto para mí ha sido una revolución, porque me he descargado de mucho trabajo rutinario,     ¿ en quién he delegado, os preguntaréis? pues en los responsables de esas rutinas, en mis hijos. Está muy relacionado con el primer punto de hacerles autónomos. Ahora ellos se encargan de sus cosas, yo solo recuerdo y confirmo de que se ha hecho.
Un ejemplo de mi experiencia: Recuerdo y compruebo que se han preparado las mochilas para el día siguiente, se han preparado la equipación de Educación Física o natación,  el violín para la clase, la ropa por la noche , su cama, el tupper del desayuno del cole y el termo de agua…. Todo esto antes lo hacia yo, de tres, ahora todo ese tiempo lo tengo para hacer otras cosas, estoy encantada, últimamente gracias a esto, me puedo sentar a desayunar tranquilamente…;) por ejemplo.

5.  No dejar nada para mañana si lo puedes hacer hoy:  En este punto flaqueo bastante, pero creo que es fundamental. No se si os ocurre a vosotras, pero cuando me vienen las circulares del colegio, para rellenar formularios, preparar dinero y autorización de excursiones.  Me encontraba que dejaba los papeles en un porta cartas de la cocina, y nunca encontraba el momento de hacerlo.  He descubierto que me lleva dos minutos hacer eso, si lo haces en el momento, ya está, a otra cosa y no he perdido tanto tiempo. Igual con otros aspectos .Por ejemplo, preparo un zumo, si se recoge y se limpia en el momento  se pierde menos tiempo, porque después da más pereza y el desorden invita a ello.

¿ Cómo te organizas tú? Compartes conmigo tus trucos, seguro que me dan muchas ideas para seguir mejorando en mi organización diaria.

Claves para hacer que una actividad sea Montessori

A muchas de nosotras nos encanta la pedagogía y materiales Montessori, pero no siempre contamos con ellos, pero aún así, podemos conseguir hacerla con materiales que tengamos por casa. Los materiales  originales son maravillosos pero el no tenerlos no nos debe frenar para realizar en nuestro hogar juegos a nuestros hijos basados en dicha pedagogía. Para  hacerlo sólo hay que tener en cuenta 5 requisitos fundamentales.

Por ejemplo: los contadores

El objetivo es asociar una cantidad de fichas al número con un orden determinado para observar par e impar. Si no tenemos este material, no pasa nada, podemos fabricarnos un material parecido para trabajar ese mismo objetivo pero siempre teniendo en cuenta los requisitos que después os nombraré.

Por ejemplo: con números en cartulina y piedras o botones pero siguiendo lo siguiente:

5 REQUISITOS PARA ASEGURARNOS QUE SEGUIMOS LOS PRECEPTOS MONTESSORI:

  1. Invitar a tu hijo a conocer la actividad, sin obligar. (Proponer)
  2.  La actividad  tiene que estar en una bandeja o  alfombrilla para cuidar el material, sólo con el material que se vaya a utilizar. (material manipulable organizado, no tóxico, atractivo y real)
  3. Preséntale el material, cogiendo la bandeja con la actividad de su sitio, nombrando todos los objetos que lo componen y realizando un ejemplo de su uso. ( presentación)
  4. El material tiene que tener un control de error, por ejemplo con el caso de los contadores, éstos están justos, si falta o sobra alguno se daría cuenta que está mal.( control de error)
  5. Para finalizar la actividad se tiene que dejar en su sitio, al alcance de tu hijo para que lo pueda coger cuando quiera. ( ambiente estructurado)
Ejemplos de actividades:

Asociación de palabras con  su imagen,  el control de error es que coinciden las palabras con las imágenes, si quedase alguna tarjeta en los cuencos se habría cometido un error.

En esta ocasión, hay que asociar el cuerpo geométrico a su representación en plano ( 2D) , su control de error, es que son justas las tarjetas con los cuerpos, no debería sobrar ni faltar nada

Esta es una actividad de vida práctica, se tienen que quitar todas las pinzas y colocarlas en el bol. Después volverlas a poner.El control de error es  que no quede ninguna puesta o dentro del recipiente.

Bueno espero que con este post, os anime a  realizar muchas actividades Montessori DIY.

Feliz enseñanza Montessori.

Si te ha gustado te invito a que lo compartas con quienes creas que le pueda interesar.

Un saludo